viernes, 3 de enero de 2020

Educar para la vida..., y para la muerte


Erasmo de Rotterdam, uno de los más brillantes nombres del Renacimiento, puede ser considerado como un precursor de la tanatología. En aquella época de utopía y de desgarramiento Erasmo sufrió esa ruptura, pero sin perder la esperanza. La espera y la esperanza acompañan nuestro peregrinar en este mundo. De esto trata su breve ensayo 'Preparación para la muerte'. Entre los autores del Renacimiento es preponderante el tema de la educación, de aquí la importancia de educar para la vida y para la muerte. Ya Platón enfatizaba que filosofar es prepararse para morir. 


Al cumplir 67 años Erasmo vendió su biblioteca y con este desprendimiento preparaba su partida, aunque luego señalará que el más profundo desprendimiento es ofrendar la vida. Erasmo comienza su libro con una cita de Aristóteles: “de todas las cosas terribles, la más terrible es la muerte”. Concibe al hombre como un ser peregrino: “somos caminantes de este mundo, no habitantes, peregrinamos en hosterías, o (por mejor decir) en tiendas; no vivimos en la patria. Toda esta vida no es otra cosa que una carrera hacia la muerte…”. Erasmo señala que la muerte se nos da por igual a todos, reyes y ricos, campesinos y mendigos. Nuestra naturaleza es mortal: “indignarnos de que moriremos, no es menos vergonzoso que si nos indignáramos de haber nacido”. 
Erasmo encuentra en el Eclesiastés, una ponderación del día de la muerte: “es mejor el día de la muerte que del nacimiento”, de aquí la importancia de la preparación para la muerte: “la infancia no se siente, la adolescencia se nos va volando, la juventud se escurre, la vejez sorprende… nos queda la esperanza cierta de otra vida”, en lo cual coincide con la famosa tanatóloga Elisabeth Kübler-Ross. Erasmo observa que suele ser frecuente el prometernos a nosotros mismos, en un futuro, cambiar de vida, ser mejores. Sin embargo, ¿quién puede presumir que va a vivir en el futuro?, ¿quién se puede prometer un día más de vida?: “nadie al entregarse al sueño, está cierto de que despertará… la muerte es hermana del sueño”.

Erasmo y la censura

Como muchos autores de su tiempo, Erasmo de Rotterdam también fue censurado por la Inquisición y otras instituciones. Durante los primeros años del reinado de Carlos V, el erasmismo se impuso de forma absoluta en España, pero a partir de 1530 las cosas empiezan a cambiar radicalmente. En el año 1536, por ejemplo, hay noticias de la prohibición de los Coloquios de Erasmo en español. Al mismo tiempo, la Inquisición desata una dura represión contra los erasmistas, que se va a acentuar con la abdicación del emperador en 1556.

Consideraciones sobre la educación


Erasmo reflexionó sobre la importancia de la educación, en un momento en el que la tradición cristiana se hallaba en crisis, para perfilar una enseñanza que según el humanista holandés debería estar basada en el amor y la pureza de las costumbres, como el mejor antídoto para contrarrestar los efectos de descomposición moral que afectaban a las instituciones religiosas. La educación "liberal" -es decir, humanista- debía impartirse a los niños desde los primeros años de vida, aprovechando su enorme plasticidad y su prodigiosa memoria. Erasmo rechazaba el aprendizaje mecánico -confrontando con el sistema escolástico de la eterna repetición y la discusión tan enciclopédica como estéril-, propugnaba el juego como método para hacer más llevadero el largo y esforzado camino del aprendizaje y combatía la violencia educativa de aquellos maestros-preceptores que entendían que la letra entra con sangre. Para Rotterdam era que la enseñanza Parezca un juego y no una penalidad. En la enseñanza de todos los conocimientos es menester que el preceptor no sea ni pesado ni severo
Bibliografía:
Ribot, L. (2017): La Edad Moderna (Siglos XV-XVIII), Marcial Pons, Madrid.
Tenenti, A. (2016): La  Edad Moderna. Siglos XVI-XVIII, Crítica, Barcelona.

jueves, 2 de enero de 2020

Los padecimientos de Erasmo


Un rasgo destacado y poco conocido de Erasmo es el de su frágil salud, hecho que le obligó a tener que hacer frente a lo largo de toda su vida a numerosos contratiempos en el aspecto físico.
Sin ir más lejos, la redacción de su obra Elogio se debió a un ataque de riñón que le imposibilitó su salida de casa durante una semana. Su idea inicial era un mero entretenimiento. “Distraerme del dolor que me aquejaba” dice posteriormente en un escrito sobre aquello días. El manuscrito agradó mucho a sus más allegados y decidió su posterior publicación. 

Más vivo que nunca



En octubre de 1466, hace ya más de 553 años, nacía Desiderius Erasmus, o Erasmo de Róterdam. Aunque falleció en 1536, a los 69 años, está más vivo que nunca, ya que su legado permanece en una de las instituciones europeas más célebres: el programa Erasmus+. Filósofo, teólogo y humanista, Erasmo pasó la mayor parte de sus 70 años de vida buscando la libertad de pensamiento y la apertura intelectual. Fue protagonista de los virulentos debates acaecidos en plena época de la época de la Reforma protestante, y célebre su independencia de criterio, siempre combatiendo el dogmatismo, tanto de protestantes como de católicos. Ambos bandos intentaron llevarlo hacia su redil. Ninguno pudo doblegar su espíritu crítico e independiente, lo que terminó granjeándole enemigos de ambos lados. Él defendió siempre su derecho a pensar libremente.


Su amistad con Tomás Moro



“En la ausencia, tu recuerdo como ausente me deleitaba tanto como tu presencia en el trato cotidiano contigo como presente, el cual, por mi vida, puedo asegurarte que es lo que me produce más satisfacción en el mundo”. (Erasmo de Rotterdam a Tomás Moro en el preámbulo de El elogio de la locura). 
     Erasmo de Rotterdam conoció a Tomás Moro durante su viaje a Inglaterra en el año 1499. Desde ese instante –y hasta la muerte por ejecución del último-, ambos humanistas llegaron a compartir una relación de estrecha amistad, reflejo de la cual es su amplia correspondencia.
     Tomás Moro, canonizado en 1935, nació en Londres en 1478. Hijo de un magistrado, estudió en la Saint Anthony School. Entre 1492 y 1494 cursó estudios superiores en la Universidad de Oxford. Alternó una brillante carrera profesional y política con su interés por la literatura. Su vasta cultura humanística le valdrá la admiración de Erasmo. En 1509 es nombrado miembro del Parlamento y en 1518 entra al servicio de Enrique VIII de Inglaterra. Ese mismo año escribe su Historia del rey Ricardo III. Dos años antes había publicado su célebre Utopía, en la que proponía una organización racional de la sociedad, de base comunal, que situaba en una isla imaginaria. La obra, convertida en un clásico del humanismo, ejercerá una duradera influencia, desde Bacon hasta George Orwell. Todavía al servicio del rey, Moro defiende públicamente la libertad de culto y de palabra. En 1521 es nombrado vicetesorero del reino y recibe el título de caballero. En 1523, ya en pleno auge de la Reforma, escribe Responsio ad Lutherum, obra en la que se enfrenta al luteranismo. Sin embargo, tres años después empezará el conflicto con el rey que acabará costándole la vida: Enrique VIII, casado con Catalina de Aragón, quiere el divorcio para poder asegurarse descendencia masculina. Tomás Moro se opone a esto y renuncia en 1532 a la cancillería del reino, cargo al cual había accedido en 1529. Tras haberse negado a asistir a la coronación de la nueva reina, Ana Bolena, es acusado de corrupción, juzgado y condenado a la pena capital. Morirá en 1535, un año antes que su amigo Erasmo.

miércoles, 1 de enero de 2020

Contexto histórico-cultural en la Europa de Erasmo. El Renacimiento





El Renacimiento es un  periodo de la historia europea durante los siglos XV y XVI caracterizado por un renovado interés por el pasado grecorromano clásico y especialmente por su arte. En este periodo, la fragmentaria sociedad feudal de la edad media, caracterizada por una economía básicamente agrícola y una vida cultural e intelectual dominada por la Iglesia, se transformó en una sociedad dominada progresivamente por instituciones políticas centralizadas, con una economía urbana y mercantil, en la que se desarrolló el mecenazgo de la educación, de las artes y de la música.

A modo de epílogo

Dentro del amplio y heterogéneo movimiento del Humanismo, Erasmo destaca como el indiscutido “ Príncipe de los Humanistas ” . Su pop...